La familia Beckham al completo salió este jueves a celebrar el cumpleaños de mamá Victoria en uno de esos restaurantes que les encanta a Brooklyn, Romeo y Cruz, el Pink Taco, un mexicano de Los Ángeles más kitsch que glamouroso.
La Pija, con un sencillo vestidito negro y sus sempiternas gafas negras a lo CQC, cumplía 34 años y todos lo pasaron genial con las serpentinas, los globos y cánticos de Happy Birthday. Hasta ahí, todo normal.
Sin embargo, a las puertas del restaurante, los fotógrafos que esperaban la salida de los Beckham se encontraron con una sorpresa. El más pequeño de la familia, Cruz, que por cierto nació en Madrid, les hizo un feísimo gesto, una peineta en toda la regla, en lenguaje de Luis Aragonés.
A alguno le hizo gracia el asunto, pero la mayoría se preguntaba dónde habrá aprendido este niño de tres años semejante gesto. ¿De su propio padre?
David Beckham sorprendió en sus años mozos, allá por el año 2000, con la misma peineta a los aficionados ingleses después de que su selección perdiera en la Eurocopa contra Portugal armando un sonado escándalo. De tal palo tal astilla.
Fuente: elsemanaldigital.com













