El divorcio entre Tiger Woods y Elin Nordegren es inminente. Así lo afirma la revista People, que alude a las infidelidades del golfista como razón de la separación.
Además, la ex modelo sueca ha comenzado la mudanza para abandonar en breve, junto a sus dos hijos, la residencia que compartía con el deportista, según New York Post. “Tiene planes para dejar la casa e irse a vivir a otro lugar con sus hijos”, aseguró una fuente cercana a la familia Woods al diario neoyorquino, que publica imágenes de varios camiones de mudanza aparcados ante la residencia del golfista en Florida, de donde se sacaron numerosos bultos y obras de arte “envueltas cuidadosamente”.
Nordegren estuvo en la casa el martes y dio instrucciones a los trabajadores de la empresa de mudanzas, según el rotativo, sobre qué era lo que tenían que extraer de la vivienda ante la que se produjo a finales de noviembre el extraño accidente de automóvil que destapó el escándalo de Tiger Woods y su supuesto harén de amantes.
Woods centra la atención mediática estadounidense desde que saltara a la luz que la posible causa de ese accidente era una agresión por celos por parte de su esposa, quien habría descubierto que su marido había tenido diversas amantes. El propio golfista reconoció después públicamente que le había sido infiel.

El Post asegura que Nordegren no se había ido antes del hogar “porque su hijo tenía gripe” y que la ex modelo sueca se ha propuesto pasar las vacaciones navideñas alejada de su marido, “en un lugar cálido” y en compañía de su familia y sus hijos.
Otra fuente relató al diario que los pequeños de Woods y Nordegren -Sam, de dos años, y Charlie, de diez meses-, a quienes se ha visto en compañía de su madre en un restaurante cercano a la residencia, se encuentran bien, “parecen felices y sanos, y no se dan cuenta de la gravedad del problema”. Sin embargo, la ex modelo, según la misma fuente, está “delgada hasta los huesos y mantenía una conversación muy intensa y apasionada con los dos adultos que la acompañaban” durante la comida que tomó junto a sus hijos.
El Post, que también explica este miércoles que Nordegren ya no lleva el anillo de casada, desvela que Woods pagaba a sus distintas amantes entre cinco y diez mil dólares al mes mediante transferencias bancarias para que permanecieran en silencio sobre las aventuras que habían compartido con el golfista.











